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Laura intenta empujar la silla. La distancia parece inmensa. La silla parece inmensa. El mundo parece inmenso. Cuando eres pequeño, cuando eres niño, sólo el espacio se interpone entre tú y el mundo. ...lee más...

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Participaron 56 personas en la lotería de Navidad de Purnas.Mira sus explicaciones de porqué me despierto a las 4 y 20 pinchando aquí


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    The short and winding road

    Me despierto antes del alba. No son las 4 y 20, sólo un poco más tarde. Lo suficientemente pronto como para quedarse tumbado en la cama. Pienso en todo lo que veré luego. Pienso que haré café. Le pondré un poco de leche y azúcar. Comeré una galleta de chocolate. Me ducharé. Se me ha acabado el gel que huele bien, así que me frotaré con el normal. El agua estará tibia. No me gusta el agua fría. No me gusta el agua caliente. Me lavaré los dientes. Me miraré la barba y pensaré que tengo que recortarla, pero no lo haré. Hoy no.

    Me vestiré. El sábado compré calzoncillos nuevos. Naranjas y azules. Unos naranjas y otros azules. Los estreno hoy, que es martes 22 de julio. Me apetece. Me pondré el vaquero. Compré el pantalón en primavera. El primer vaquero en muchos años. Llevaba asesora de estilo. Estreno camiseta. En H&M me costaron 3 euros. Igual sigo leyendo un poco de las historias de Nueva York de Paul Auster. Tengo tiempo, hoy entro a las 10 y media. Dejaré el libro en la mesilla, cogeré la acreditación Expo, la tarjeta de Mediapro, el bolso con el pin de Palestina, el USB con los partes de trabajo. Las llaves, fundamentales, las cogeré del cenicero. Ya no fumo, así que los ceniceros que yo usaba están limpios, sin colillas. En el cenicero de la entrada están las llaves de casa, las de casa de mi madre, las del Champi, que en paz descanse. Hay más llaves, pero no se de donde son. Me gustan las llaves. Abren caminos y abren puertas. Abren ventanas y abren cajones ocultos. Abren cajas y abren coches. Hay otras cosas que no abren, ni siquiera metafóricamente, pero al menos abren otras.

    Cerraré la puerta con cuidado, porque si no mis vecinos se quejan. Se les puede caer el reloj de pared si doy portazo. Llevo dos años midiendo el ruido que hago al cerrar la puerta. Midiendo quiere decir cuidando. No soy policía municipal y no tengo un medidor de ruido. Si alguien me lo presta, siempre estoy a tiempo de empezar. Bajaré las escaleras. Probablemente la puerta de Ana, la del principal, esté entreabierta. La imagino al fondo mirando por la rendija a ver quien baja. Desataré la bici del pasamanos de la escalera. Meteré la mano al buzón. Lo hago siempre, a cualquier hora, aunque la cartera a la que una vez le ofrecí una cocacola no haya llegado todavía. No habrá nada. Sacaré la bici del portal. No es fácil, porque la puerta es pequeña. Con el culo sujeto la puerta y saco la bici agarrada por el manillar. El pedal izquierdo se me atascará en la puerta, nada insuperable. Me montaré en la bici, colocaré bien el culo en el asiento y me echaré para atrás el bolso con el pin de palestina. Oiré cerrarse la puerta y saludaré a Lan que estará quejándose de lo mal que se abre la sombrilla. No habrá nadie en la terraza, y él limpia las mesas y trata de proveer de sombra a los presuntos clientes.

    Enfilo por Paseo María Agustín hacia plaza Europa. Esperaré que se abra el semáforo de tres tiempos que cruza hacia la tienda de muebles. Allí esperaré en rojo junto con una mujer con velo, un abuelo con el Heraldo bajo el brazo y dos niños. También habrá una madre con carrito de bebé, y puede, aunque no lo se, que una abuela con un carro de la compra. Cruzaré, y bajaré sin pedalear la calle. Esquivaré por la acera (ancha y hermosa) a dos ecuatorianos, un rumano, un aragonés, dos españoles, un chino, una rusa, un búlgaro, un senegalés, una de Costa de Marfil y tres marroquíes. Saldré a la calzada. Miraré mal a un taxista y comprobaré que el viento sopla de costado. La plaza Europa es un buen tunel de viento. También el puente de la Almozara. A veces me resultará difícil guardar el equilibrio con el cierzo siguiendo su camino por el Ebro. Trae aromas de las montañas cántabras, del vino de la Rioja y de las mil cocinas de la Expo. El viento descansará mis piernas girando a la derecha por el carril bici después de cruzar el puente. A la ida. A la vuelta es otro cantar. El carril bici circula hacia abajo, todo verde, y además el viento lo hace liviano, ligero, más verde de lo verde que es. A la vuelta el carril bici circula hacia arriba, todo verde, y el viento lo hace menos pesado, cansado, menos verde de lo verde que es.

    Debe ser un complot, seguro. Ir al trabajo es mucho menos cansado que volver del trabajo. Ir al trabajo es mucho más rápido que volver del trabajo. Las cuestas arriba tienen la culpa, claro. Esquivaré la gasolinera. Es una trampa. Gira noventa grados y vuelve a girar noventa grados. Entraré despacio en la curva. Si hubiera entrado deprisa ahora tendría una brecha en la frente. Al fondo de la curva espera una barra amarilla que no se ve a la altura de mi cabeza. Un día más esquivaré el peligro y llegaré al semáforo de Ranillas. Esquivaré el montón de grava que rellena una zanja y le pediré al de seguridad activando el timbre de la bici que me abra la barrera. Cruzaré la frontera entre la vida real y la vida laboral. Dejaré la bici en el suelo. Pasaré la tarjeta por el lector y seguiré con la bici hasta la puerta de la redacción. Apoyaré la bici contra el cristal. Entraré y dejaré el bolso en el armario de al lado de la fotocopiadora. Cuando todo acabe lo recogeré. Montaré en la bici. Pasaré la tarjeta por el lector y le diré al de seguridad que me abra la barrera. Empezará de nuevo, otra vez, el corto y ventoso camino. El largo y ventoso camino se lo dejo a los Beatles y sólo a algunas neuronas de mi cabeza. Las que giran, nada más.

    22/07/2008 07:18. Autor: purnasenozierzo. Aragonéame

    Comentarios > Ir a formulario

    Autor: Joselito

    Trabajar da mogollón de asco. Trabajar asalariadamente y para otr@s, me refiero. No es el trabajo en si, sino el sino de "tener que", "deber de" trabajar. Hay ratos que todo es una mierda. Pero luego estaré bien, que bebo leche de soja.

    Fecha: 23/07/2008 16:03.


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